Concepto de COMPETENCIAS GENÉRICAS

Una discusión a abordar consiste en establecer si es posible relacionar lo siguiente respecto de alumnos del primer ciclo básico:
La competencia como constructo con antecedentes complejos es una manifestación transversal de los componentes actitudinal, técnico, procidemental y social. Si no confluyen estos cuatro componentes no se puede afirmar el logro de una competencia, sino de un componente particular. Entonces la pregunta es ¿los alumnos de 1er ciclo son capaces de desarrollar competencias? En caso negativo, ¿en qué nivel de desarrollo de las competencias se ubican de acuerdo a su edad?
En el caso de la educación superior, este rasgo es el que promueve el cambio curricular en el contexto universitario puesto que requiere una aplicación contextualizada, transferida a una situación de aprendizaje-evaluación auténtica.
En el caso de los alumnos de primer ciclo, ¿es posible focalizar la enseñanza de competencias con este rasgo de cambio curricular? Es decir, nuestro proyecto podrá brindar un proceso de aplicación contextualizada, transferida a una situación de aprendizaje-evaluación auténtica?
Se requiere de un proceso de reflexión, decisivo en la naturaleza de las competencias. Estas competencias, orientadas al aprendizaje permanente, incorporan como condición necesaria la reflexión para la actuación exitosa y sobre los resultados obtenidos. La reflexión permite modificar o reforzar las respuestas dadas al contexto, incluso, modificar las concepciones del estudiante sobre su rol y su desempeño. El sujeto no se queda en el ámbito de la reflexión basada en el feedback recibido, sino que la modificación en la concepción de su rol profesional promueve una mejora de sus competencias. ¿Cómo es este proceso en los escolares menores? ¿Se da el proceso de reflexión en estos términos? Si no, ¿en cuáles?


“Otro aspecto que deriva del enfoque sobre la naturaleza de competencias asumido en esta investigación es que, el compromiso con el aprendizaje es un elemento esencial para el desarrollo de las competencias. Este aporte se recoge de Velde (1999), quien lo ve como un compromiso intencional, como la oportunidad del sujeto de recrearse a sí mismo a través del desarrollo gradual de la conciencia sobre el mundo y sobre sus posibilidades.”

Desde la base de lo avanzado en la Comunidad Europea cuando el proyecto de la OCDE Definición y Selección de Competencias (DeSeCo) e iniciativa ASEM acerca del aprendizaje a lo largo de la vida, estudió cuáles serían las competencias clave para una vida próspera y para una sociedad con buen funcionamiento, se ha venido incrementando y enriqueciendo el concepto de competencias desde la perspectiva de los enfoques de enseñanza y formación básica. Desde esa perspectiva existe una preocupación por homologar procesos de formación, que sean equivalentes en los diversos países, para lo cual se definen competencias esenciales. Ellas se mencionan como competencias básicas (en un primer momento), y luego como competencias clave (key competences). Bajo esta última acepción, se comprenden aquellas más transversales y cuyo sentido va más allá de la educación escolar porque se entienden como esenciales para desenvolverse en la vida. Es así como se toma en cuenta aquellas competencias esenciales que se ponen en juego en el desempeño de cualquier trabajo y en la actividad cotidiana del mundo adulto.
El informe Eurydice mostró un gran interés por competencias consideradas vitales para una participación exitosa en la sociedad. Muchas de estas competencias son definidas como genéricas o transversales, son independientes de una materia y están basadas en objetivos transversales.

Es en esta última concepción donde se mezclan competencias que para nuestro proyecto hemos denominado “genéricas”.

Las competencias básicas radican en aquellos desempeños más trascendentes en la escolaridad: la lectura comprensiva, la escritura, el dominio de la base numérica y sus operaciones, la comprensión del cuidado del medio y de la salud propia, etc., son las competencias básicas que todo sistema educativo debe procurar.

Sin embargo lo esencial en una propuesta educativa, que para nuestro caso lo constituye el levantamiento de un Modelo Pedagógico para el desarrollo de determinadas competencias, está dado por los siguientes 5 aspectos a considerar:

1
De acuerdo con el proyecto DeSeCo de la OCDE (2002, p. 8):

«Una competencia es la capacidad para responder a las exigencias individuales o sociales o para realizar una actividad o una tarea [...] Cada competencia reposa sobre una combinación de habilidades prácticas y cognitivas interrelacionadas, conocimientos (incluyendo el conocimiento tácito), motivación, valores, actitudes, emociones y otros elementos sociales y de comportamiento que pueden ser movilizados conjuntamente para actuar de manera eficaz.»

En esta definición, un aspecto básico se refiere a la movilización de los conocimientos (Perrenoud, 1998). Ser competente en un ámbito de actividad o de práctica significa, desde este enfoque, ser capaz de activar y utilizar los conocimientos relevantes para afrontar determinadas situaciones y problemas relacionados con dicho ámbito.

2
Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea (2004, p. 4 y 7):

«Se considera que el término "competencia" se refiere a una combinación de destrezas, conocimientos, aptitudes y actitudes, y a la inclusión de la disposición para aprender, además del saber cómo. [...] Las competencias clave representan un paquete multifuncional y transferible de conocimientos, destrezas y actitudes que todos los individuos necesitan para su realización y desarrollo personal, inclusión y empleo.»

La puesta en relieve de la necesaria integración de distintos tipos de conocimientos (habilidades prácticas y cognitivas, conocimientosfactuales y conceptuales, motivación,valores, actitudes, emociones, etc.) es otro aspectoesencial de los enfoques basados encompetencias. Se asume, por tanto, la distintanaturaleza psicológica del conocimiento humano;y se asume también de alguna manera,en consecuencia, que hay que tener en cuentaesta especificidad a la hora de promover y evaluarel aprendizaje de los diferentes tipos deconocimientos que requiere la adquisiciónde cualquier competencia.

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Un tercer aspecto del concepto de competencia que merece ser destacado es el relativoa la importancia del contexto en el que seadquieren las competencias y en el que se aplicaránposteriormente. De ahí, por ejemplo, lareferencia a «todos los posibles contextos sociales y culturales» en la definiciónde la competenciapara comunicarse en la lenguamaterna que hemos reproducidoantes. Lascompetencias no puedendesligarse de los contextosde práctica en los que se adquiereny se aplican. Un enfoquebasado en la adquisición y desarrollo decompetencias generales destacará probablementela necesidad de enseñar a los alumnos yalumnas a transferir lo aprendido en una situaciónconcreta a otras situaciones distintas. Losenfoques basados en competencias – o en capacidadessituadas, es decir, en capacidadesque incluyen en su caracterización la referenciaa unos conocimientos y unas situacionesdeterminadas - pondrán más bien el acento enla necesidad de trabajar las competencias cuyoaprendizaje se quiere promover en contextosdistintos.

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Un cuarto aspecto a considerar es la prioridad otorgada en la educación básica a la adquisición de un tipo especial de competencias: las que convierten aun aprendiz en un aprendiz competente, las que están en la base de la capacidad para seguir aprendiendo a lo largo de la vida, las que permiten desarrollar las capacidades metacognitivas que hacen posible un aprendizaje autónomo y autodirigido. Un aprendiz competente es el que conoce y regula sus propios procesos de aprendizaje, tanto desde el punto de vista cognitivo como emocional, y puede hacer un uso estratégico de sus conocimientos, ajustándolos a las exigencias del contenido o tarea de aprendizaje y a las características de la situación (Bruer, 1995).

5
Por último, el uso de las tecnologías para el aprendizaje constituye un eje central para el desarrollo de competencias. El ser competente en el uso de TIC no solo beneficia al alumno en su desempeño con estos medios, sino que posibilita formas de desarrollo de otras competencias genéricas, tales como la capacidad de comunicación y la colaboración en equipo.


BRUER, J.T. (1995): Escuelas para pensar. Una ciencia del aprendizaje en el aula. Barcelona. Paidós.
COMISIÓN EUROPEA (2004): Competencias clave para un aprendizaje a lo largo de la vida. Un marco de referencia europeo. Puesta en práctica del programade trabajo Educación y Formación 2010.Grupo de trabajo B. Competencias clave. ComisiónEuropea. Dirección General de Educación y Cultura.Consultado el 22 de marzo del 2011 en:
<http://www.educastur.princast.es/info/calidad/indicadores/doc/comision_europea.pdf>.
PERRENOUD, Ph. (1998). Construire des compétences
dès l'école. París. Éditions ESF.